En estos días resulta aún más esperpéntico el doble rasero de la derecha y alguna falsa izquierda: mientras que respecto al ominoso terror de Estado del régimen de Franco, con sus 150.000 desaparecidos, y sus decenas de miles de asesinos impunes se reclama el olvido como fuente de reconciliación, con respecto al clandestino terror de ETA (que también repudio, obviamente) con sus 800 y pico de víctimas, se descarta el olvido, se reclama la memoria de las víctimas, se exige la petición de perdón por parte de sus asesinos y el cumplimiento íntegro de las penas, como quizá tiene que ser y como tendría que haber sido también para aquellos asesinos, algunos aún vivos, con la agravante de que actuaron con la prepotencia del respaldo del poder y desde la arrogancia cobarde de la superioridad y la impunidad frente al vencido inerme. ¿Hasta cuando la doble moral de los Mayor Oreja, admiradores incondicionales de aquella dictatorial placidez?
GAZA
Hace 11 meses
Hola Hola
ResponderEliminarHe leido poco porque me faltan minutos pero no queira pasar sin dejar de saludar. Hasta la proxima amigo poeta.