jueves, 18 de febrero de 2016

Cuelga tú, Pedro - No, cuelga tú, Pablo

"Cuelga tú, Pedro". "No, cuelga tú, Pablo"
Una negociación sin futuro, pero donde nadie quiere pagar el precio de aparecer como culpable de repetir elecciones.

Comentario mío a un columna de Isaac Rosa que lleva el titular y el subtítulo que aparece arriba



No deja de tener su gracia el planteamiento de don Isaac. Sin embargo, a mí, modestamente, me parece que la situación no es simétrica. No me cuesta demasiado aceptar que Podemos en el fondo quiera nuevas elecciones, pero no quiera que se lo noten - el propósito, digo-; pero ese no es el caso del PSOE, el PSOE parece más bien que quisiera salir bien del trance de la investidura en que, para bien o para mal, anda metido, pero un poco como siempre, sin comprometerse realmente a nada que disguste a los mil y un señoritos que le mandan - sus barones, sus dinosaurios, el IBEX35, la Merkel y sus mariachis y hasta un PP furioso-, sin coger ningún toro por los cuernos, ni resolver nada realmente serio, querría una legislatura tranquila, a lo Zapatero, que resolviera las cosas más llamativas estropeadas por Rajoy - última reforma laboral o casi, ley mordaza, ley Wert o así- pero sin ninguna pretensión no ya revolucionaria -vade retro- ni referendum - Satanás-; Pedro Sánchez sueña con ovejas mecánicas que producen directamente la lana en jerseises, pero me temo que las ovejas ni son mecánicas ni son mansas sino levantiscas y entrometidas y las cuentas no le salen. [Y es que con Podemos no se Puede ... hacer lo de siempre].

domingo, 10 de enero de 2016

Carambola a cuatro bandas de la CUP


Carambola a cuatro bandas de la CUP: 1) La CUP se desactiva como fuerza anticapitalista y se suma al consorcio catalanoburgués JXS. 2) Permite un Govern de la extrema derecha soberanista del alcalde de Girona. 3) Facilita la formación de la "grosse coalition" en Madrid que devuelve todo el poder del Estado a la extrema derecha españolista de Rajoy. 4) Garantiza el "choque de trenes" de las extremas derechas cavernícolas de ambos bandos con grandes probabilidades de graves daños para España y para Catalunya ...
Y al fondo del panorama de la Gran Carambola ¿qué vemos? ¿la revolución anticapitalista que ensueñan los enloquecidos de la CUP? ¿O la semidictadura fascista que nos tememos muchos? Moraleja: el aventurerismo nunca fue de izquierdas.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Tras de la Cumbre Mundial contra el Calentamiento Global y el Cambio Climático

No tengo ninguna esperanza de que se pongan en marcha medidas vinculantes suficientes para salvar el planeta: mientras la política mundial esté dirigida por la óptica parcial y cortoplacista de los gobiernos, y éstos, a su vez, por los intereses plutocráticos de acumulación a cualquier precio, no habrá más que cosmética. 

Se necesitan medidas enérgicas y proactivas a favor de cosas como energías renovables o preservación de los pocos espacios vírgenes que quedan y de la atmósfera y los océanos y fuentes de agua limpia. Y eso llevaría no ya a una moratoria sino a una inversión del sentido de la ruta que nos ha traído hasta aquí, incluido el control estricto de la demografía. Y no veo ni atisbos de esto por ninguna parte ni para ahora - única manera de invertir el proceso, quizá dentro de diez años sea demasiado tarde para cualquier medida - ni para más tarde. 

Me temo que la suerte del Planeta está echada y que su ecosistema global perecerá fatalmente por causa de la peor plaga que le podía afectar: LA ESPECIE HUMANA, especie que, una vez vencidos todos sus enemigos con excepción de sí misma, camina con paso firme hacia su extinción inevitable. El Planeta sobrevivirá sin duda, pero no así su biosfera, al menos tal como la conocemos: la Selección Natural tomó un camino equivocado cuando empezó a aumentar el tamaño del cerebro de algunos grandes simios; era un enorme peligro a largo plazo que ese mecanismo -también cortoplacista y mecánico- no supo conjurar. RIP.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Houston, tenemos una oportunidad

Comentario mío a columna de Isaac Rosa



#42 Lo peor de todo, lo peor de todo es que a los españoles nos falla -de siempre, y no sin razón - la ilusión del Proyecto España. No solo a los catalanes. España como cantera barata de mano de obra para Alemania y otros destinos en lo universal, España como frustración colectiva en que los que más presumen de banderita más se llevan el dinero a Suiza y otros paraísos, España, que forma mejor o peor a su juventud para luego arrojarla a un paro o a un trabajo precario sin esperanza, la España de políticos profesionales "para forrarse", la España de la Gran Corrupción, devota del futbol y del Toro de la Vega. Esa España carga sobre las espaldas de los españoles como una funesta cruz, como un enorme costal de pesimismo. Algunos ven como solución separarse, pero se llevan con ellos una corrupción enorme, mediterránea, mafiosa ... Es una forma de trasladar el problema, pero no de solventarlo. Se querrán separar los catalanes, los vascos, los gallegos y hasta los asturianos, y harán piña con sus burguesías apandadoras - que espectáculo el de una Esquerra Republicana abrazada a Convergencia, de la lágrima entusiasta de Oriol Junqueras derramada sobre el hombro cínico de Mas; qué entusiasmo el de la CUP pensando hacer su revolución catalana con esas mimbres - ¡Ay de mi izquierda nacionalista, alicorta y alienada: gallinácea! " Quo vadis?”
 Queridos míos: las revoluciones requieren grandes ámbitos para las alas remeras de sus aves caudales, de sus grandes héroes, requieren grandes masas, países punteros, creativos. Los primeros bolcheviques hacían traducir sus textos al alemán porque sabían que solo en un ámbito así la revolución terminaría siendo universal; no se hizo y la revolución empezó a desviarse y acabó como acabó. No, los que aún soñamos con un futuro para la Humanidad no soñamos con aumentar las fronteras sino con derribarlas, las fronteras y los muros. Soñamos con la unión de las clases trabajadoras para su emancipación definitiva y universal contra sus explotadores. Oriol Junqueras, Antonio Baños ¿adonde váis?