La Transición, la Santa Transición, lo que hizo fue prolongar y formalizar el Miedo. El Miedo inculcado por el Terror de los golpistas del 36 y ejercido mediante asesinatos, torturas, cárceles y vejaciones durante cuarenta años, fue la verdadera argamasa del Régimen criminal. La vergonzosa Transición, 23F incluido, se limitó a consagrarlo y prorrogarlo en el tiempo, en las leyes y en las conciencias hasta hoy.
No habrá verdadera normalización hasta que los crímenes contra la Humanidad que componen el Holocausto español sean juzgados, la verdad restablecida y las víctimas públicamente reparadas, y digo públicamente porque la mal llamada Ley de Memoria Histórica reduce la reparación al ámbito de las familias de las víctimas, al ámbito de lo Privado. La Ley de Memoria en realidad privatiza la Reparación. Sin embargo una Reparación de crímenes masivos realizados sistemáticamente desde un Estado criminal es imprescindible que sea públicamente realizada por un Estado reparador. Es de cajón.
miércoles, 29 de febrero de 2012
La Transición una prórroga del Miedo al franquismo
jueves, 9 de febrero de 2012
Alberto Garzón, diputado de Izquierda Unida, comenta según la web del diario Público, en relación con la sentencia del Supremo contra el juez Garzón por el caso de las escuchas de la Gürtel que "la justicia en España está enferma", y yo con el mayor cariño y respeto le puntualizo:
Querido Alberto Garzón: Mucho te aprecio y te respeto, pero debo decirte que encuentro tu frase de "la justicia en España está enferma" como bastante insuficiente. Para mí la Justicia en España no está enferma, está corrupta, putrefacta y llena de gusanos con nombre propio. No es un buen diagnóstico confundir el sarampión con la gangrena.
Un abrazo de votante.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Comentario al artículo 'Un testigo llamado Rocío' de Ricard Vinyes
En estos días resulta aún más esperpéntico el doble rasero de la derecha y alguna falsa izquierda: mientras que respecto al ominoso terror de Estado del régimen de Franco, con sus 150.000 desaparecidos, y sus decenas de miles de asesinos impunes se reclama el olvido como fuente de reconciliación, con respecto al clandestino terror de ETA (que también repudio, obviamente) con sus 800 y pico de víctimas, se descarta el olvido, se reclama la memoria de las víctimas, se exige la petición de perdón por parte de sus asesinos y el cumplimiento íntegro de las penas, como quizá tiene que ser y como tendría que haber sido también para aquellos asesinos, algunos aún vivos, con la agravante de que actuaron con la prepotencia del respaldo del poder y desde la arrogancia cobarde de la superioridad y la impunidad frente al vencido inerme. ¿Hasta cuando la doble moral de los Mayor Oreja, admiradores incondicionales de aquella dictatorial placidez?
viernes, 30 de septiembre de 2011
Agitadores profesionales
En los últimos años del Franquismo y los primeros de la Transición a los que nos movíamos en las calles, jóvenes estudiantes u obreros, el Régimen nos llamaba agitadores profesionales. Mentían, no éramos profesionales. Ahora, en medio de la crisis mayor que hemos conocido, ya somos profesionales, pero ¡ay dolor! ya no somos agitadores.
[En el pesar que me produce contemplar las raquíticas acciones de masas que consiguen promover los sindicatos y partidos institucionalizados, con la que está cayendo].
Madrid, viernes, 30 de septiembre de 2011